En este espacio exterior, se ha transformado todo el pavimento de gres aragonés existente en un cerámico imitando la piedra, consiguiendo una imagen mucho más actual, sutil y moderna. En el caso de la piscina, hemos incluido un solarium acabado en madera sintética que nos aporta calidez al sitio. Se ha transformado también el fondo de la piscina. Hemos pasado del típico gresite azul a la prenda de cerámica. De este modo, conseguimos un cambio radical de la visualización del color del agua, dando una sensación de mayor frescura y naturalidad.
En el perímetro de la vivienda hemos actuado con el mismo material para darle una continuidad, transformando la zona de la barbacoa eliminando los elementos típicos refractarios utilizando hierro corten y cerámica tipo microcemento. Con una pérgola de lamas inclinadas que nos aporta luz y una buena sombra que nos protege del sol y el calor.
Todo ello conseguimos actualizarnos y minimizar el impacto visual con unas líneas muy minimalistas.












