En esa reforma la clienta tenía claro que quería unificar la cocina con el comedor-estar. Nosotros fuimos más allá proponiendo una apertura total de las estancias de la primera planta, creando así un único espacio de convivencia con cuatro zonas donde podemos interactuar todos los miembros de la familia.
La cocina, de estilo clásico, se renueva totalmente para dejar paso a un estilo moderno, luminoso y minimalista, mejorando su funcionalidad con la creación de una zona de compactos para almacenamiento. Dotada también de una península de trabajo que facilita el trabajo y permite trabajar en común.
La retirada de la pared que separa la sala de estar del estudio permite la creación de una zona de lectura apoyada por una gran librería que ocupa toda la pared tanto en anchura como en altura, con una escalera que aporta originalidad y practicidad y que forma el elemento escultórico del espacio.
La escalera, nexo de unión entre el vestíbulo de la planta baja y el resto de plantas se renueva con la colocación de una nueva barandilla de acero simple y sutil huyendo del recargo visual que producía el anterior.












